sábado, 26 de febrero de 2011

Faith

En estos tiempos en los que la fe en algo divino resulta hasta ser un poco anticuado, me resulta cómico y difícil de entender, la cantidad de cosas, acciones, actividades o instrumentos a los que la gente les tiene una cierta adoración. Si queremos llamarle de algún modo, considero que nada es mas que una simple superstición.
No pretendo el día de hoy cuestionar la naturaleza de esa fe, pero el dia tan infame que tuve hoy me ha enseñado que en muchos de los aspectos de nuestras vidas, aunque no queramos o podamos verlo, debe imperar la fe y la esperanza...
Fe en que de verdad este lunes empezaremos a despertarnos temprano a hacer ejercicio todos los días.
Fe en que en realidad soy capaz de entrenar doble y volverme a levantar al día siguiente.
Fe en que la distancia es relativa, y en realidad no existe, sino que es una ficción creada por el destino.
Fe en que todo sucede por algo, aunque se nos demuestre en el último momento antes de la prueba final.
Fe en que nuestro cuerpo es tan frágil, que no podemos depositarle toda nuestra confianza.
Fe en que mañana será un mejor día que hoy, que posiblemente mañana sí entenderemos las razones de Dios.

La entrada de hoy va para mi amiga Flor, tengo fe en que lejos de cerrarte las puertas, se te han abierto más por delante, fe en que mañana no era el día indicado, fe en que todo esto tendrá pronta solución, una solución inesperada que ahora desconoces, y que te aseguro, será aún mejor...

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