Todos los corredores somos necios en alguna forma u otra...neceamos diciendo que "necesitamos" correr cuando hace frío o estamos de vacaciones, neceamos con que la rodilla ya no duele tanto (cuando en realidad arde más que nunca), neceamos con que queremos correr todas las carreras que se organicen en la ciudad, neceamos con que un gel es mejor que el otro, neceamos con nuestros propios tiempos...todo eso, considero es una necedad positiva, potencializada al máximo...
Pero creo que cuando nuestra afición por el deporte se convierte en una necedad negativa, puede llegar a ser contraproducente y afectar nuestras vidas personales...
Como corredores, y aficionados a un hobby que nos requiere no sólo mucho tiempo, esfuerzo y fortaleza física, otra de nuestras virtudes debe ser saber discernir entre lo que es fundamental en nuestra vida y lo que no, es por eso que quienes se detienen en el camino para estar con la familia, o quienes ponen sus valores personales antes de su necedad, se convierten para el resto de nosotros los necios, en un ejemplo a seguir...
Y es que en realidad, considero que no sólo aquellos que tienen los mejores tiempos y no batallan en entrenar ni intentan evadir las series de 2K, son necesariamente los mejores corredores; a mi punto de vista los mejores corredores son aquellos que tienen el corazón fuerte no sólo por la condición física que pudieran haber adquirido, sino por el amor, caridad, gratitud y compañerismo que irradian...
Estamos rodeados de ellos, son necios como nosotros, pero jamás se darán por vencidos ante las ganas de dar algo más de sí mismos que medallas en el pizarrón, o tiempos envidiables...
A ellos, que son el ejemplo a seguir, envío esta noche la mejor de las vibras no sólo en las competencias, sino en la vida...
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