martes, 5 de abril de 2011

Swimming in the flood

En definitiva la mente de la mujer es muy poderosa, puede transportarse a distancias y situaciones inimaginables que posiblemente no existan (por no llamarle "paranoia"), pero a la vez tiene la capacidad de sanarse a sí misma...
No me sucede muy a menudo, puesto que para bien o para mal suelo ser una persona muy transparente, y generalmente tengo una necesidad irracional de decir lo que pienso en el momento en que lo pienso; pero en esta ocasión decidí ser diferente, guardarme el coraje y el estrés, e intentar evadirlo por un tiempo con otros métodos menos lastimosos a los oídos y ojos de los demás.
Y entonces fue que después de 48 horas me di cuenta que no era capaz, necesito expulsar la ira y dejar atras los resentimientos para poder vivir en paz, estuve tentada a explotar, y en eso me metí a la alberca...a final de cuentas tenía que hacerlo, y me resultaba imposible viajar en ese momento más de 1000 kilómetros para conversarlo e intentar buscarle una solución a mis problemas.
Y fue precisamente ahí donde encontré la respuesta a todo, fue la perfecta válvula de escape, indolora, incalórica y sana, y al final me sentí completamente renovada, con ese ligero humor alegre que suelo tener.
No existe mejor terapia que sanarse a sí mismo, principalmente a través de la aceptación y fortaleza personal.
Este fue el aprendizaje de hoy, podré tener problemas, angustias, dolores y llanto, pero jamás debo olvidar el valor que la autoconfianza puede generar en mí misma.

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